Dolor de mandíbula en un solo lado: causas y qué hacer

Te despiertas y notas que la mandíbula te molesta solo de un lado: el derecho, por ejemplo, mientras el izquierdo está como si nada. Es muy típico preguntarse si es algo grave, si es la muela o si es cosa de la articulación. En este artículo hablamos del dolor de mandíbula en un solo lado: por qué suele aparecer así, qué causas son las más frecuentes, cómo orientarte en casa y qué señales piden que lo mires con un profesional.

Por qué la mandíbula duele más de un lado que del otro

La articulación temporomandibular (ATM) funciona en pareja: hay una a cada lado de la cara y se mueven a la vez, pero casi nadie las usa de forma simétrica. Masticamos más por un lado, dormimos sobre uno, cogemos el móvil con la misma mano y apretamos con más fuerza en un punto concreto. Con el tiempo, un lado acumula más trabajo y se queja antes.

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) calcula que el dolor facial relacionado con los trastornos temporomandibulares afecta a entre un 9 % y un 13 % de la población, aunque solo entre un 4 % y un 7 % busca tratamiento. Es más habitual en mujeres (en torno a 2 de cada 3 casos) y los síntomas se concentran entre los 20 y los 40 años. Es mucho más común de lo que parece.

Las causas más frecuentes del dolor de mandíbula en un solo lado

Casi nunca hay una única causa: los trastornos de la ATM son multifactoriales.

1. Sobrecarga muscular (la más habitual)

Los músculos que cierran la boca, sobre todo el masetero y el temporal, son los que más suelen quejarse. La IASP describe este dolor muscular como sordo, tipo agujetas, que puede notarse incluso en reposo y que a menudo es peor por la mañana o por la tarde-noche. Si al presionar el músculo (en la mejilla, por delante de la oreja o en la sien) reconoces justo ese dolor, es una pista a favor del origen muscular.

2. La articulación en sí

Cuando el problema es más de la articulación, el dolor suele ser más localizado y agudo, delante de la oreja, y empeora al masticar o abrir mucho. Puede acompañarse de chasquidos o roces. Un matiz honesto: en un estudio sueco con 300 adultos (Lövgren y cols., 2019), cerca del 95 % de quienes tenían dolor articular cumplían también criterios de dolor muscular. Músculo y articulación casi siempre van de la mano, así que no te obsesiones con adivinar el culpable.

3. Masticar siempre por el mismo lado

Si siempre masticas por el mismo lado, ese lado trabaja más y el otro se "jubila". Tenemos un artículo entero sobre ese hábito y sobre cómo reeducarlo: masticar siempre del mismo lado. Si al leerlo te reconoces, empieza por ahí.

4. Apretar o rechinar con un lado más activo

El bruxismo no siempre es simétrico. Hay quien aprieta más con un lado, y lo nota como una rigidez o un dolor unilateral que aparece a primera hora. Puede pasar desapercibido mucho tiempo, como explicamos en el artículo sobre rechinar los dientes aunque no duela.

5. Posturas y hábitos de cada día

Dormir de lado con la mejilla apoyada en el puño o la almohada, apoyar la barbilla en la mano mientras trabajas, o sujetar el móvil entre el hombro y la oreja durante una llamada de pie en el metro de Nuevos Ministerios... son pequeñas presiones mantenidas siempre sobre el mismo lado. Repetidas a diario, suman.

6. El cuello como cómplice

La mandíbula y la zona cervical comparten conexiones nerviosas y musculares, y una tensión cervical asimétrica puede notarse como dolor mandibular de un solo lado. Lo desarrollamos en el artículo sobre el dolor de mandíbula y cuello.

7. Origen dental u otras estructuras

Una muela inflamada, una muela del juicio, una infección o un problema de las glándulas salivales también pueden dar dolor de un lado. Por eso, si el dolor se parece más a un pinchazo con el frío o el calor, o notas hinchazón o mal sabor, lo primero es que lo revise tu dentista.

Cómo orientarte en casa en cinco minutos

No sustituye a una valoración, pero te ayuda a describirlo mejor cuando acudas a ella:

  • Compara los dos lados. Con las yemas de los dedos, presiona suavemente el masetero (la zona carnosa de la mejilla) de cada lado. ¿Duele más uno? ¿Reconoces el dolor de siempre?

  • Mírate al abrir. Frente al espejo, abre despacio. Si la mandíbula "se desvía" hacia un lado o abres menos de lo normal, anótalo. Aquí tienes cómo medirlo: apertura bucal normal y cuántos dedos entran.

  • Fíjate en el horario. Si es peor al despertar, apunta a la carga nocturna; si empeora a media tarde, a la tensión del día; si aparece sobre todo al comer, a la masticación.

  • Observa tu hábito de lado. ¿Por qué lado masticas? ¿Sobre cuál duermes? ¿Con qué mano coges el móvil?

Qué suele ayudar mientras tanto

Las pautas de primera línea que recogen la IASP y centros como Mayo Clinic son sencillas y reversibles: educación y autocuidado, comida blanda unos días, calor o frío suave, evitar chicle y bostezos exagerados, reducir el apretar y la tensión con técnicas de relajación.

  • Reposo mandibular: labios juntos, dientes ligeramente separados y lengua relajada. Los dientes solo deberían tocarse al tragar y masticar.

  • Calor suave sobre el músculo, unos minutos, si lo notas rígido.

  • Reparte la masticación entre ambos lados y con bocados pequeños, como vimos en el artículo del dolor de mandíbula al masticar: dolor de mandíbula al masticar.

  • Cambia un hábito cada vez: la mano en la barbilla, el móvil en el hombro, la mejilla sobre el puño.

Si tras unas semanas no mejora, o va a más, es el momento de que lo valore un profesional. En fisioterapia de la ATM se estudia cómo se mueve la mandíbula, qué músculos están sobrecargados y qué hábitos influyen, para plantear un plan realista que combine terapia manual, ejercicio y educación. Si te interesa saber cómo trabajamos, lo explicamos en la página de fisioterapia de la ATM en CL FISIO.

Cuándo no es la mandíbula: señales que no debes esperar

La mayoría de los dolores mandibulares de un lado son musculares o articulares y benignos. Pero hay situaciones en las que el dolor en la mandíbula no tiene nada que ver con la ATM y conviene no esperar:

  • Dolor en el pecho, opresión o falta de aire junto con dolor que se extiende a la mandíbula, el cuello o el brazo. El sistema de salud británico (NHS) lo incluye entre los síntomas de infarto y recomienda llamar al servicio de emergencias (en España, el 112) y no conducir uno mismo. Ante esa combinación, llama primero.

  • Dolor al masticar junto con un dolor de cabeza nuevo y persistente en las sienes, sensibilidad en el cuero cabelludo o cambios en la visión, sobre todo a partir de los 50 años. Mayo Clinic lo recoge como posible señal de arteritis de células gigantes, que requiere atención urgente para proteger la vista.

  • Dolor intenso y repentino, fiebre, hinchazón de la cara o imposibilidad de abrir o cerrar la boca, después de un golpe o sin causa clara.

  • Entumecimiento, debilidad facial o dificultad para hablar o tragar.

Son situaciones poco frecuentes, pero conocerlas te permite actuar bien.

En resumen

El dolor de mandíbula en un solo lado suele deberse a un reparto desigual de la carga: masticación, apretar, postura o tensión cervical que se acumulan en un lado. Compara ambos lados, fíjate en los horarios y hábitos, baja la carga con medidas simples y reversibles, y no dejes de consultar si hay señales de alarma o si no mejora.

Fuentes principales: Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP), Temporomandibular Disorders Pain Fact Sheet, 2017: https://www.iasp-pain.org/wp-content/uploads/2022/10/15.-Temporomandibular-Disorders-Pain-Fact-Sheet-Revised-2017.pdf. Lövgren A, Visscher CM, Alstergren P, Lobbezoo F, Häggman-Henrikson B, Wänman A. Clinical Oral Investigations, 2020;24:97-102. Mayo Clinic, TMJ disorders: https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/tmj/symptoms-causes/syc-20350941. Mayo Clinic, Giant cell arteritis: https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/giant-cell-arteritis/symptoms-causes/syc-20372756. NHS, Heart attack symptoms: https://www.nhs.uk/conditions/heart-attack/symptoms/.

Este artículo es contenido informativo y no sustituye una valoración profesional individualizada. Si el dolor es intenso, persistente, o aparece con fiebre, hinchazón, dolor en el pecho o imposibilidad de abrir la boca, consulta con un profesional sanitario.

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