Dolor en las sienes por la mandíbula: qué es y qué hacer
Notas una presión o un dolor sordo en la sien, a veces como un casco que aprieta, y no hay fiebre ni resfriado que lo explique. Mucha gente lo achaca al estrés o a "la cabeza" y nunca se plantea que la mandíbula pueda estar detrás. En este artículo hablamos del dolor en las sienes por la mandíbula: qué músculo suele estar implicado, cómo reconocer el patrón, qué puedes hacer en casa y qué señales no conviene dejar pasar.
El músculo temporal: el abanico que cierra la boca
La sien no es solo un trozo de hueso. Justo debajo de la piel hay un músculo plano en forma de abanico, el temporal, que nace en la zona lateral del cráneo y baja por detrás del pómulo hasta engancharse en la mandíbula mediante un tendón. Su trabajo es ayudar a cerrar la boca y a retraer la mandíbula: lo usas cada vez que masticas, hablas, tragas o aprietas los dientes.
Puedes comprobarlo ahora mismo: coloca las yemas de los dedos en la sien y aprieta los dientes con fuerza. Notarás cómo el músculo se endurece y se mueve bajo la piel. Ese mismo músculo, sobrecargado, es una fuente muy habitual de molestias que parecen "de cabeza" pero tienen su origen en la mandíbula.
Por qué la mandíbula acaba doliendo en la sien
Hay dos mecanismos principales, y suelen sumarse:
Sobrecarga del propio músculo. Si aprietas los dientes de día o de noche, masticas con mucha fuerza o mantienes la mandíbula en tensión por el estrés, el temporal trabaja de más. Un músculo cansado se vuelve sensible, puede desarrollar puntos dolorosos y generar dolor justo donde lo notas: la sien.
Dolor referido. Un punto doloroso en un músculo de la masticación (el temporal, pero también el masetero) puede mandar dolor a otras zonas: la sien, detrás del ojo, la frente o incluso los dientes. Por eso el dolor no siempre está donde está el origen.
Un resumen de congreso publicado en 2024 en la revista Headache Medicine, que revisó 1.059 historias clínicas de una unidad de dolor orofacial en Brasil, encontró que el dolor miofascial con dolor referido fue el cuadro más frecuente (425 personas) y que existía una correlación significativa entre ese dolor miofascial y la cefalea atribuida a trastorno temporomandibular: 152 de esas 425 personas tenían además ese tipo de cefalea. Es un estudio observacional y de un solo centro, así que sirve para ver la relación, no para sacar conclusiones definitivas.
Cómo es el dolor de sien de origen mandibular
Ninguna descripción sustituye a una valoración, pero hay un patrón que se repite bastante:
Dolor sordo, tipo agujetas o presión, a menudo en un solo lado o más marcado en uno, y que puede extenderse hacia la ceja, detrás del ojo o la parte alta de la oreja.
Empeora con la masticación, con comidas duras o chiclosas, al bostezar mucho o tras una jornada de hablar mucho.
Se nota peor al despertar o a media tarde, lo que apunta a carga nocturna (apretar mientras duermes) o a tensión acumulada durante el día.
Al presionar la sien reconoces tu dolor. Si al apretar suavemente el músculo aparece justo esa molestia de siempre, es una pista a favor del origen muscular.
Puede acompañarse de rigidez en la mandíbula, chasquidos, desgaste de dientes o sensación de cara cargada.
Si te suena, merece la pena leer también cómo se conecta la mandíbula con otras cefaleas en nuestro artículo sobre el dolor de cabeza por la mandíbula.
Qué aporta la ciencia sobre el tendón del temporal
Hay un matiz poco conocido: no solo se sobrecarga el músculo, también puede hacerlo su tendón, el que se ancla en la mandíbula. Una revisión publicada en 2020 en la revista Current Pain and Headache Reports (Bressler y cols.) describe dos presentaciones habituales: dolor facial en un lado, con o sin dolor de cabeza en la sien, y dolor que se irradia desde el tendón del temporal hacia el músculo. Los autores señalan que el cuadro está infrarreconocido y que la formación sobre él en medicina general y odontología es limitada, lo que a veces conduce a muchas pruebas y a un dolor que se cronifica. Aclaran también que el tratamiento óptimo todavía no está claro, así que conviene desconfiar de quien promete soluciones rápidas.
Qué hábitos suelen alimentar el dolor de sien
Casi siempre es una suma de pequeñas cosas. Estas son las más comunes en consulta:
Apretar los dientes sin darte cuenta. Frente al ordenador, en el coche o durante una reunión. Lo explicamos con detalle en el artículo sobre bruxismo diurno y nocturno.
Carga nocturna. Si te despiertas con la mandíbula rígida y la sien cargada, es posible que aprietes mientras duermes. El temporal trabaja en equipo con el masetero, el músculo más fuerte de tu mandíbula, y ambos se sobrecargan juntos.
Masticar con mucha fuerza o siempre del mismo lado, y mascar chicle a menudo.
Estrés sostenido. Sobre todo si lo "guardas" en la cara y los hombros. Para muchos pacientes de Chamartín que trabajan en oficinas de la zona de Nuevos Ministerios, es el detonante principal.
Tensión cervical. Cuello y mandíbula comparten conexiones nerviosas y musculares, algo que vimos en el artículo sobre el dolor de mandíbula y cuello.
Qué puedes hacer en casa mientras tanto
Son medidas sencillas y reversibles. Si el dolor es intenso o no mejora, no insistas en solitario:
Reposo mandibular: labios juntos, dientes ligeramente separados y lengua relajada. Los dientes solo deberían tocarse al tragar o masticar.
Calor suave sobre la sien y la mejilla durante unos minutos, con una toalla templada (nunca directamente sobre la piel muy caliente), si lo notas rígido.
Automasaje muy suave con las yemas de los dedos, en círculos lentos sobre la sien y por delante de la oreja, sin buscar el dolor. Debería ser un alivio, no una tortura.
Comida más blanda unos días y bocados pequeños; evita chicle y alimentos muy duros.
Una pausa de mandíbula cada hora si trabajas sentado: suelta los dientes, baja los hombros y respira. Ayuda a cortar el apretar automático.
Apunta cuándo aparece. Hora, lado, qué habías hecho. Ese registro vale oro cuando acudes a una valoración.
Cuando el dolor se repite, interfiere con tu día o con tu sueño, o no mejora tras unas semanas, es buen momento para que lo valore un profesional. En fisioterapia de la ATM se explora cómo se mueve la mandíbula, qué músculos están sobrecargados (el temporal incluido) y qué hábitos lo mantienen, para plantear un plan realista de terapia manual, ejercicio y educación. Tienes más información en nuestra página de fisioterapia de la ATM en CL FISIO. Si prefieres venir a conocernos, estamos en el Paseo de la Habana, en pleno Chamartín, y valoramos cada caso con calma y sin promesas milagrosas.
Cuándo un dolor en la sien NO es de la mandíbula
La mayoría de los dolores de sien son benignos, pero hay situaciones en las que no hay que esperar:
Dolor de cabeza nuevo, persistente y en las sienes, sobre todo a partir de los 50 años, con sensibilidad al tocar el cuero cabelludo, dolor al masticar que aparece y empeora con el esfuerzo, fiebre, cansancio inusual o cambios en la visión. Mayo Clinic lo recoge como posibles señales de arteritis de células gigantes, que requiere atención médica urgente para proteger la vista.
Dolor de cabeza muy intenso y repentino, "el peor de tu vida", o tras un golpe en la cabeza.
Fiebre, rigidez de cuello, confusión, debilidad, pérdida de visión, dificultad para hablar o adormecimiento de un lado de la cara.
Ante cualquiera de ellas, no esperes a pedir cita en fisioterapia: busca atención médica urgente o llama al 112.
En resumen
El dolor en las sienes por la mandíbula suele estar relacionado con el músculo temporal y su tendón, que se sobrecargan al apretar los dientes, masticar con fuerza o mantener la tensión del día a día. Reconocer el patrón (dolor sordo, peor al masticar o al despertar, que reproduces al presionar el músculo), reducir la carga con medidas simples y consultar si se repite o hay señales de alarma es el camino más sensato.
Fuentes principales: Bressler HB, Markus M, Bressler RP, Friedman SN, Friedman L. Temporal tendinosis: a cause of chronic orofacial pain. Current Pain and Headache Reports, 2020;24(5):18: https://doi.org/10.1007/s11916-020-00851-1. Tonial L. Headache Medicine, 2024 (resumen sobre dolor miofascial con dolor referido y cefalea atribuida a TTM): https://headachemedicine.com.br/hm/article/view/1110. Mayo Clinic, Giant cell arteritis: https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/giant-cell-arteritis/symptoms-causes/syc-20372756.
Este artículo es contenido informativo y no sustituye una valoración profesional individualizada. Si el dolor es intenso, repentino, persistente o aparece con fiebre, cambios en la visión o debilidad, consulta con un profesional sanitario.

